Caos en la sagrera. Malestar entre los vecinos por la dejadez administrativa

Caos en la sagrera. Malestar entre los vecinos por la dejadez administrativa

Los vecinos se quejan de un área de perros en muy mal estado, envenenamiento a perros y una colonia de gatos que podría ser desarticulada próximamente

El área de perros de la Sagrera, situada entre la calle Honduras y Josep Estivill, se encuentra ahora en una situación prácticamente ruinosa. Más allá de sus dimensiones limitadas, de poco más de 7 metros de largo y 3 de ancho, su desuso y falta de mantenimiento han llevado a varios usuarios a utilizar el área como vertedero. Una vecina denunció, a través de la plataforma ciudadana Espai Gos Barcelona, el mal estado de esta área. Los vecinos con los que hemos hablado coinciden en esta valoración. “No hay ningún perro. Es ridículo que alguien piense que los perros irán allí. Primero, porque no hay espacio. Y segundo porque yo no me acerca allí de ninguna manera “, explica Carlos Núñez, vecino del barrio.

Pero tener un área de perros completamente inutilizada, sin mantenimiento y con condiciones higiénicas insuficientes, según los vecinos, no es el único problema de la zona. Hasta dos testigos con los que hemos podido hablar han denunciado envenenamientos a perros en el barrio. El año pasado murieron tres debido al veneno. En otros casos, se han introducido llaves metálicas en comida para perros, hechos que han producido un gran sufrimiento a los animales.

En la misma área de perros, en la que no hay prácticamente usuarios, se ha instalado una colonia de gatos. Su población está controlada por De Gats BCN, una asociación que se encarga de garantizar el bienestar de los gatos. Además, controlan la natalidad de manera ética, es decir, sin causar ningún prejuicio al animal. La colonia, que inicialmente tenía más de 50 gatos, muchos de ellos en malas condiciones, ahora cuenta con poco más de una veintena, controlados por veterinarios. Pero este proyecto de garantizar el bienestar de los gatos podría estar ahora en riesgo, después de que se haya anunciado que pronto se abrirá la calle al tráfico, lo que hará imposible la localización de los gatos en un mismo lugar y, por tanto, controlar la natalidad y su estado sanitario. 

El ayuntamiento de Barcelona ya ha apelado en varias ocasiones a la responsabilidad de los vecinos para no empeorar las instalaciones. Ahora bien, la falta de mantenimiento del área para perros de la Sagrera es más que evidente. Habrá que ver si la situación mejora próximamente o los problemas crecen aún más.